El alcalde de Teoloyucan, Luis Domingo Zenteno Santaella, se ha convertido en un dolor de cabeza para la dirigencia de Morena en el Estado de México y para el gobierno de Delfina Gómez Álvarez, donde no han atinado a contener su proclividad a meterse en problemas, el alcalde ya no respeta ni a su hermano, Pedro, que fue quien lo impulsó y ayudó a que llegara a la alcaldía.
En apenas quince meses al frente de la administración municipal, el alcalde de Teoloyucan, Luis Domingo Zenteno, ha dedicado más tiempo a pelearse con los alcaldes vecinos y en realizar manifestaciones públicas que en atender las necesidades de la gente y solucionar los problemas de sus comunidades.
Apenas hace unos días ordenó el cierre de la caseta de Tepotzotlán en la autopista México-Querétaro, como parte de su querella en contra de la alcaldesa de esa demarcación, María de los Ángeles Zuppa Villegas.
Ese incidente se suma a otros, como cuando, en agosto del año pasado, incitó a policías y trabajadores del ayuntamiento para que golpearan a policías de Cuautitlán, dejando varios lesionados, lo que motivo una airada queja de la alcaldesa Juanita Carrillo, quien acusó directamente al alcalde de encabezar actos ilegales e irresponsables.
Es una forma de gobernar basada en la confrontación, con un presidente municipal que permite o impulsa bloqueos, que aparece en medio de enfrentamientos y que es señalado por incitar agresión, normalizando el uso de la presión, el caos y la fuerza como herramienta política.
Una cosa es segura, si termina su gestión de tres años, difícilmente Morena le dará otro encargo porque sólo ha generado problemas.
